El equipo legal de HSLDA tiene una larga trayectoria luchando contra requisitos sin fundamento legal impuestos a la educación en casa que, aunque puedan parecer razonables para los funcionarios escolares, carecen de respaldo jurídico. En ocasiones, además, nos toca enfrentar situaciones en las que la burocracia simplemente desafía toda lógica.
Durante los últimos dos años, los distritos escolares de Massachusetts y Rhode Island —los últimos dos estados que aún exigen la «aprobación» de los programas de educación en casa— han estado indicando a las familias que inscriban a sus hijos en el distrito escolar público antes de que su documentación sea revisada y aprobada.
En septiembre del año pasado, la situación volvió a intensificarse cuando familias de cinco distritos escolares de Rhode Island nos contactaron en busca de ayuda. Cada familia había presentado toda la documentación que exige la ley estatal. Sin embargo, el personal del distrito les informó que no podrían educar a sus hijos en sin antes inscribirlos en la escuela local pública, únicamente para retirarlos después.
«Incluso en estados con mucha regulación como Rhode Island, hay un límite sobre lo que los funcionarios pueden exigir de las familias para poder educar a sus hijos en casa», dijo Jim Mason, presidente de HSLDA. «Cuando ocurren situaciones como esta, nuestra experiencia acumulada a lo largo de los años nos permiten actuar con rapidez y eficacia para defender a las familias de la intervención excesiva del gobierno».
QUEREMOS SABER DE USTED
¿Está enfrentando a exigencias injustas y sin fundamento legal por parte de los funcionarios escolares en su proceso de educación en casa? Si es miembro, contactenos inmediatamente. Permítanos proteger su derecho a educar a sus hijos en casa, con todo el conocimiento y la experiencia que hemos acumulado a lo largo de los años.
Sin explicación
Victoria Suits decidió educar a su hija en casa después de que la niña comenzó a experimentar ansiedad al separarse del hogar durante el año escolar pasado. Su hija había asistido a una escuela privada desde kínder. Mientras la acompañaba para afrontar este nuevo reto emocional, Victoria notó que se concentraba y se motivaba de manera especial al hacer sus tareas en casa. Por eso, en agosto notificó al distrito escolar público de Rhode Island su intención de educar en casa a su hija, quien cursaba el grado 4.
Los funcionarios escolares le impusieron varios requisitos. Le indicaron a Victoria que presentara el currículo que pensaba utilizar para su revisión, que firmara un acuerdo y que inscribiera a su hija en la escuela pública. Este último requisito fue la gota que derramó el vaso y le pareció completamente absurdo.
«¿Qué sentido tiene inscribir a mi hija para después de darle de baja?», preguntó Victoria. Agregó que tenía la impresión de que el distrito estaba imponiéndole requisitos con el fin de obtener la mayor cantidad de información posible sobre su familia.
Victoria trató de dialogar con el personal administrativo de la escuela para comprender su razonamiento, pero sus esfuerzos fueron inútiles, por lo que le pidió a su padre que intercediera en su nombre. A él le informaron que, dado que Victoria no había recibido una carta de aprobación para la educación en casa, su hija podría considerarse ausente de manera habitual y estar en riesgo de recibir sanciones por ausentismo escolar.
Esto solo intensificó la ansiedad que Victoria sentía por la situación aún no resuelta.
«Tenia los nervios de punta», recordó. «Pasaba noches enteras sin poder dormir».
La voz de la razón
En ese momento, Victoria se puso en contacto con HSLDA para solicitar ayuda.
Contactamos a un abogado local, quien ha colaborado con nosotros en casos de Rhode Island durante muchos años, para comunicarse con los funcionarios escolares del distrito donde vive Victoria. Como lo hemos hecho con otros distritos de Rhode Island, nos opusimos a este intento injustificado de obtener información de las familias que educan en casa, información que los funcionarios escolares no necesitan no tienen derecho a solicitar.
«Desafortunadamente, con frecuencia los funcionarios escolares alegan que las familias deben inscribirse porque desconocen que viven en el distrito, pero luego envían cartas a sus domicilios pidiéndoles que se registren», explicó Peter Kamakawiwoole, director de litigio de HSLDA.
También existe una objeción de sentido común frente a exigencias como esta: «Nadie exigiría que un estudiante de escuela privada se inscribiera primero en una escuela pública», dijo Kamakawiwoole, «pero eso es exactamente lo que los distritos están exigiendo a las familias que educan en el hogar».
Hacer que los padres que educan en casa completen formularios de inscripción de la escuela pública, agregó, también los obliga a proporcionar información que no están obligados a dar y que no tiene relación con la educación en casa (como los idiomas que se hablan en el hogar o su preferencia de horarios de transporte escolar)
A salvo y aprendiendo
Los funcionarios escolares nunca respondieron a nuestra carta de objeción, pero sí lo hicieron de otra forma: otorgándole a Victoria la carta de aprobación, fechada el 14 de septiembre.
Resolver la situación con las autoridades escolares no solo le trajo alivio emocional a Victoria. Se acabaron las noches sin poder dormir; ahora puede enfocarse en ofrecerle a su hija una educación personalizada, que incluya oportunidades para explorar museos locales y la costa de New England.
«A ella siempre le a gustado aprender», dijo Victoria sobre su hija, y gracias a eso, hoy lo hace en un ambiente donde se siente relajada.
«Es genial para mi y a sido un cambio total para ella», agregó Victoria. «Es maravilloso ver ese brillo en su rostro cuando aprende y descubre algo nuevo».
Si bien estamos agradecidos que el distrito de Victoria haya entrado en razón, muchas familias en otros distritos todavía están esperando su carta de aprobación, y nuevas familias siguen contactándonos por exigencias sin base legal para la inscripción y la entrega de documentación.
Les mantendremos actualizados a medida que esta historia avance.